Posteado por: tetisheri | 15 marzo, 2012

Hermanas

Lola y Lucía tienen 5 y 7 años. Las dos visten de naranja. Las dos roncan por la noche. Las dos hacen pausas durante el sueño. Las dos tienen amígdalas hipertróficas y crípticas. Las dos presumen de timpanograma plano. Las dos son candidatas a amigdalectomía con drenaje transtimpánico. Lola y Lucía son hermanas.

Entran en la consulta de la mano de su abuela. Una a la derecha, otra a la izquierda. Lola (la pequeña) un paso por detrás de Lucía. Donde va la una, va la otra. Recorren juntas la consulta. Tocan, cogen, prueban. Son niñas.

Mientras exploro a Lucía, Lola espera su turno a mi lado, casi pegada a mi bata, sin perder un detalle de lo que le hago a su hermana.

Al final me he quedado yo con la custodia. – le comenta la abuela a la doctora. – Van a mandar a su madre a un centro para que termine de ponerse buena. Mi marido se queja de que las chiquillas molestan mucho, pero qué puedo hacer… son unas crías.

Las pequeñas serán incluídas en lista de espera para la cirugía. La abuela es informada del procedimiento y firma el consentimiento para sendas intervenciones. Las dos irán juntas a la cita con los anestesistas. Las dos entrarán a quirófano el mismo día.

Lola y Lucía se acomodan en el regazo de su abuela. Las dos han conseguido un depresor y una lámina para colorear en casa. Hablan bajito, murmuran entre ellas. Cuando su abuela se levanta de la silla le ayudan a recoger los papeles de la mesa.

Vámonos a casa, mamá.- dice Lucía.

Sí, mami, vámonos. – repite Lola.

La abuela abre la puerta de la consulta, coge a sus nietas de la mano y en un susurro nos dice:

Me llaman “mamá”. Y a su tía también. Angelitas, no saben que su madre verdadera, cuando se da cuenta de las cosas, sufre muchísimo por ellas.

(A las madres. Las que esperan ilusionadas. Las que sueñan con que algún día les llamen “mamá”. Las que lloran y ríen, protegen y educan. Las que se marcharon antes de tiempo. Las que nunca llegaron a estar. Las que están. Las que no abandonan. Las que ya ni recuerdan tu nombre. A las madres. A mi madre.
Y a los hijos. Los de las infancias felices y las difíciles. Los de las lágrimas nocturnas. Los de la mirada de adulto y el corazón de niño. Los hijos de sus madres. Los que cuidan y admiran a sus hermanos. Los que aprenden solos. A los hijos. A Lola y Lucía. A ti.)

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Responses

  1. Preciosa entrada.La maternidad,al igual que otros lazos de sangre,no es exclusivamente de las personas que biologicamente la poseen,también pertenece a quienes lo sienten,a veces incluso más…
    Se puede ser mamá sin haber dado a luz,o hermana sin tener antepasados en común.
    Mil besos

  2. Tere, entrañable historia! Reflexión completa pues nos involucra a todos.
    ¡Muy emocionante! Un beso.

  3. ¿y qué va a pasar con ellas? Qué será de su crecimiento, de su descubrimiento de la vida? estas historias me conmueven profundamente porque hay más vida después de la consulta…no sé si me explico…


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