Posteado por: tetisheri | 1 mayo, 2012

“Aprendieron a escuchar y hablaron mil lenguas”

La lengua del paciente que trajo la ambulancia y se negaba a darnos sus datos. El que nos decía que nos relajásemos y restaba importancia a la enorme herida que se había hecho en la frente. Aquel hombre cuyo nombre nunca supimos escribir… el mismo que, cuando le regalamos cinco minutos en la consulta, nos contó que vivía solo, que bebía unas quince cervezas al día, que no tenía a nadie.

O la de la señora que vino acompañada por su vecino, la que no reaccionaba y permanecía con la mirada perdida y la boca abierta. La mujer que no había consumido tóxicos ni sufrido ningún traumatismo. La misma que, cuando le dimos la oportunidad, aclaró que adoptaba ese mutismo para que la trajeran al hospital… porque “aquí me tratáis con cariño”.

La lengua del padre que lleva meses sentado junto a su hija en coma. “Mírame… Háblame… Apriétame la mano… Sonríe, guapa… Despierta, mi niña”.

Y la de la mujer que está cansada de luchar pero no piensa rendirse. La que aún tiene fuerzas para gritar y decir las cosas claras… a la cara. La mujer que habla su propio idioma, el del amor y la justicia.

La lengua de nuestra pareja asiática. Los que acudieron al centro para que les siguiéramos el embarazo. Ellos, que no hablaban español pero se despedían de nosotras con un abrazo. Los mismos que trajeron a su bebé tres días después de que naciera para que conociésemos a su ángel… para darnos las gracias.

Aprendieron a escuchar a todo el que atravesaba la puerta de la consulta. Allí donde, al margen de tus papeles, tu renta o tu condición, sólo nos importas tú.

Comprendieron que bastan unos minutos para ir más allá de un síntoma y crear espacios de confianza; decidieron eliminar la barrera de la mesa, colocaron macetas y fotos de sus hijos en las estanterías, algunos hasta se quitaron la bata. Se atrevieron a concebir la Medicina en su estado más puro, más “primario”. Interpelaron a sus pacientes, visitaron sus hogares, construyeron genogramas, memorizaron los nombres de los hijos, los nietos, la suegra… Aprendieron a escuchar… y hablaron mil lenguas.

Salud y mucha Paz.

Nos vemos por aquí. :)

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Responses

  1. Que bonito ;)

  2. Sencillamente, maravilloso. Escribes con el corazón y nos obligas a leerte con el nuestro. El mío queda tocado. Tocado de emoción. ¡¡Grande, Tere, grande!!

    • Grande el corazón con el que me lees, primita. Gracias, linda. :*)

  3. Tere, ¡qué historias tan bonitas y qué sentimientos despiertan…!
    Es una gran labor la que todos vosotros hacéis y tú lo has transmitido muy bien. Os felicito a todos los que hacéis posible que nosotros, los pacientes, encontremos la SALUD, PAZ … Un beso.

    • Felicidad a los que nos dieron la Vida y la posibilidad de hacer nuestro sueño realidad. :)

  4. “Saber escuchar es el camino más breve para alcanzar la ciencia” (Juan Luis Vives)
    ¡Ay, si verdaderamente supiéramos escuchar!…¡Cuantos problemas se resolverían!¡Cuanta ciencia guardaríamos en nuestro interior! ¡Cuanta Paz reinaría!.
    Enhorabuena, Tere, al menos a tu alrededor que se cumpla.
    Un Beso Forte Retard: España.

  5. Muy hermoso. Un sencillo, humano, magnífico y poderoso alegato contra las fechorías sanitarias gubernamentales… Gracias.


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